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28 de Mayo de 2007
Fotodepilación médica
Las normas sociales y culturales establecidas en cuanto al exceso de pelo no deseado, causan stress y problemas psicológicos tanto en hombres como en mujeres, que han buscado día a día la solución a sus necesidades. Hasta ahora se han usado técnicas convencionales como el rasurado o afeitado, las ceras, las pinzas, la depilación mecánica o química, las cuales en algunos individuos podrían ocasionar eritemas, foliculitis, dermatitis de contacto e incluso quemaduras.
El advenimiento de la tecnología láser y sistemas afines en depilación ha ido en aumento en estos últimos años. Los pacientes buscan una técnica y una asistencia cualificada para resolver sus necesidades. Debido a ello, han sido varios los estudios en cuanto a sistemas de fotodepilación utilizando láser de Alexandrita, Rubí, Nd Yag, o el láser de Diodo. Esto ha supuesto un gran avance en cuanto a sistemas eliminación del pelo no deseado, convirtiéndose en el sistema más fiable, eficaz, seguro y vigente en las próximas generaciones, siendo una técnica mucho más cómoda, menos molesta, sin peligros de contagio, y sobretodo de larga duración.
La acción del láser consigue un efecto térmico capaz de actuar sobre el folículo piloso sin afectar al tejido epidérmico de la zona, impidiendo la aparición no sólo del vello natural, que sería el de las ingles, axilas, etc., sino también del vello patológico, como en la hipertricosis que es el exceso de vello en zonas naturales, o como en el hirsutismo que es el exceso de vello en zonas no habituales (como por ejemplo en la cara en la mujer).La luz del láser penetra en el tejido a través de la epidermis, sin dañarla, haciendo diana en el folículo piloso al cual destruye provocando la expulsión del pelo e impidiendo la aparición de un nuevo pelo.
La vida de un pelo tiene tres ciclos de crecimiento: anágena, está en fase de crecimiento, catágena, esta en fase de reposo o transición, y telógena, en fase de renovación o caída. En una misma zona del cuerpo hay pelos que están,. en distintas fases de esos ciclos de crecimiento. Como el máximo de efectividad del tratamiento es cuando el pelo está en fase de crecimiento, es necesario hacer varias sesiones, para poder abarcar a todos los pelos en esa determinada fase, aproximadamente unas cinco sesiones, dependiendo del color del vello, de la piel o de la zona a tratar. Es efectivo tanto en hombres como en mujeres, y no hay límites de edad. Es prácticamente indoloro, y solo en algún caso puede producirse un ligero enrojecimiento, que cede rápidamente, o bien una sensación de hormigueo.
Una sesión de láser puede durar desde varios minutos, a una hora o más dependiendo de las zonas a tratar, bigotes, axilas, ingles piernas, espalda…,y el tiempo entre sesión y sesión es de un mes y medio aproximadamente, hasta la total desaparición del vello. En algunos casos, al cabo de unos años, se tendrá que aplicar una nueva sesión si ha aparecido algún pelo.
Previamente al tratamiento hay que dejar crecer el vello sin depìlarse durante unas cuatro semanas aproximadamente, con la finalidad de que ese vello sea lo más fuerte y amplio posible. En el momento del tratamiento procedemos al rasurado de la zona. De esta manera tendremos el pelo con una superficie amplia y suficiente para captar toda la luz del láser y será así mucho más efectivo.
Después del tratamiento conviene aplicar alguna crema hidratante. En aquellos casos que se produzca un enrojecimiento más acusado es recomendable emplear una crema con glucocorticoides. |
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