Wellness se refiere a la búsqueda de bienestar no solo corporal, sino también mental y espiritual. Es en definitiva una filosofía de vida guiada por un sentimiento creciente de responsabilidad hacia el propio cuerpo y una mejor calidad de vida.
Según la Dra. Elena González Guerra, del Hospital Infanta Cristina de Parla, Madrid y miembro de la AEDV, Academia Española de Dermatología y Venereología, “los hombres caminan hacia el wellness con paso más rápido que las mujeres. Puede que empezasen mas tarde. Pero hoy, llevan camino de adelantarnos”.
Según un reciente estudio de mercado, de cada 100 euros que manejan, los adolescente gastan 6 en gomina y 18 en desodorantes. El doble que la media de la población general. Por otra parte, se ha visto que el número de relaciones sentimentales por biografía crece continuamente. “Y la cuota de divorcios lleva a que muchas personas, cuya edad supera los 50 años puedan, o deseen, reiniciar la búsqueda de pareja. Por eso, hay cada vez más hombres que se preocupan por su imagen y cuidan su aspecto físico”.

Hombres y mujeres, ¿diferentes?
Pasada la pubertad, las hormonas sexuales masculinas hacen que en los varones la piel sea más gruesa, con más pelos y con más glándulas sebáceas que la de la mujer. Por ello la piel masculina es generalmente menos delicada que la femenina. Sin embargo los riesgos de los rayos ultravioleta, de los radicales libres, y de padecer imperfecciones como comedones, arrugas, flacidez y descolgamiento, son los mismos en ambos sexos. Para la experta “los varones deben cuidar su piel con la misma intensidad y atención que las mujeres. Los estudios actuales indican que cuando el hombre comienza a utilizar cosméticos puede llegar a ser un consumidor incluso más fiel que la mujer. El cuidado facial y corporal mediante hidratantes, antiarrugas, antiedad o protectores (antirradicales libres), son una constante en su ritual diario. Los tratamientos como peelings, la administración de vitaminas, los elementos de relleno, la toxina botulínica o la cirugía, son tan efectivos como en las mujeres, logrando corrección de las arrugas, una mejor hidratación y firmeza de la piel y una mayor protección frente a la radiación ultravioleta con muy escasos de efectos adversos”.
Además, el varón también se ha incorporado a la depilación láser, que aplica en prácticamente en cualquier área del cuerpo (barba, región interciliar, fosas nasales, orejas, nuca, hombros, etc). La conservación del cabello sigue siendo un objetivo dentro de la estética masculina, incluyendo el uso de cosméticos, fármacos tópicos, orales y técnicas quirúrgicas para lograrlo.
El consumo de nutricosméticos, productos de belleza de administración oral destinados a la mejora de la salud, así como el ejercício físico forman parte también de los cuidados que incorpora el hombre del siglo XXI, llamado wellnessman.

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