La carencia de agua impide la dilución de elementos antioxidantes y neutralizadores de los radicales libres en el organismo. Consume ocho vasos diarios. El té verde es rico en catequinas, antioxidantes de primer orden, que le han valido su fama de elixir rejuvenecedor. Limita su consumo a dos tazas para impedir la falta da absorción de calcio y hierro.